Laurie Spiegel sobre la diferencia entre la música algorítmica y la ‘IA’

The Verge
La pionera de la música electrónica Laurie Spiegel discute su herramienta algorítmica Music Mouse y la diferencia con la IA generativa moderna.

Resumen

Laurie Spiegel, pionera de la música electrónica conocida por su álbum de 1980 *The Expanding Universe* y su composición en el Disco de Oro del Voyager, ha revivido su herramienta de música algorítmica de 1986, Music Mouse, con Eventide para sistemas operativos modernos. Music Mouse, que permite a los usuarios crear melodías complejas moviendo un ratón sobre una cuadrícula XY restringida a escalas específicas, es descrita por Spiegel como un "instrumento inteligente" o un "sistema experto", no un algoritmo generativo ni una IA, ya que requiere entrada y control humano directo.

Spiegel expresa menos entusiasmo por la tecnología musical actual que por la música misma: la composición, la estructura y el contrapunto. Señala que si bien el software permite una comprensión más profunda de la estructura musical, también facilita la generación de música que carece de expresión humana individual, lo cual ella considera el propósito fundamental de la música. Ella compara la computadora con un "instrumento folclórico" porque las herramientas digitales permiten la reutilización y el collage de sonido, similar al proceso folclórico tradicional.

Ella separa firmemente la composición algorítmica de la IA generativa, afirmando que los algoritmos son descripciones de procesos, mientras que la IA simula la inteligencia, a menudo utilizando fuerza bruta o redes neuronales. Music Mouse es un instrumento que apoya al intérprete automatizando tareas de bajo nivel como la colocación de notas, permitiendo que el enfoque humano se centre en la fraseología y la forma. Con respecto al futuro papel del compositor, Spiegel rechaza la idea de que la habilidad se vuelva irrelevante, argumentando que las nuevas técnicas complementan, en lugar de reemplazar, a las antiguas, y que el impulso humano fundamental para la autoexpresión sigue siendo primordial.

(Fuente:The Verge)